¿Qué es la regla de Foster? Gigantes de las islas
Clasificado en Animales y Plantas, Preguntas y respuestas por Bender el 4 de Septiembre del 2008
Moas gigantes de Nueva Zelanda

Se sabe gracias a investigaciones científicas, que con el paso del tiempo, los animales que habitan en islas, suelen tener una tendencia a hacerse más grandes, o contrariamente, a reducir su tamaño. Uno de los casos más populares de este fenómeno, son los dragones de Komodo (Varanus komodoensis), que llegan a alcanzar los cuatro metros de largo, o las desaparecidas aves moas de Nueva Zelanda, que llegaban a medir tres metros de alto, las cuales suplieron el papel de los grandes herbívoros y se extinguieron sobre el año 1500.
Las primeras conjeturas que explicaron estas evoluciones insulares, fueron expuestas en 1964 por J. Bristol Foster, un biólogo de la Universidad de la Columbia Británica, en su trabajo “Evolución de los mamíferos en las islas” para la revista “Nature”.
Investigó a más de 116 especímenes de islas de Europa y América del Norte, creando unas listas donde comparaba cada animal con sus familiares continentales y determinaba si habían crecido o menguado de tamaño. Llegó a la conclusión que los roedores aumentaban de tamaño, mientras carnívoros, artiodáctilos (ciervos) o lagoformos (conejos) empequeñecían.
El dragón de Komodo

Así, nacía la regla de Foster para el mundo de la biología. Según Foster, en los terrenos insulares, existe menos competencia y depredadores debido a que existen menos especímenes. Esto otorga a los roedores grandes una superioridad en el terreno, mientras que para otros animales (ej. artiodáctilos), el ser pequeño supone una ventaja en su evolución al no perjudicar los acopios de alimentos.
Estos primeros esbozos fueron completados por otros entendidos, como Ted J. Case, de la Universidad de California (San Diego), que añadieron algunas excepciones a las normas de Foster. Así, los animales pueden modificar su tamaño dependiendo de la cantidad de energía que pueda lograr en su hábitat y sólo podrá crecer hasta el límite donde su tamaño no obstaculice otras circunstancias, como podría ser la aptitud para volar.
Los dragones de Komodo son unos lagartos que viven en algunas islas de Indonesia y pesan unos 150 kilos, convirtiéndose en el mejor ejemplo de gigantismo insular. Aunque un reciente descubrimiento abre un nuevo interrogante, ya que se ha descubierto en Australia un lagarto del pleistoceno de siete metros del que podría ser descendiente este menudo dragón de Komodo.
Otros animales que presentan un crecimiento desmesurado podrían ser los wetas de Nueva Zelanda, unos insectos del tamaño de una rata. Otros animales, pueden explicar su crecimiento por otras causas, como la tasa metabólica de las tortugas laud, que llegan a sobrepasar los 2 o 2,4 metros.

Los wetas suelen medir 10 centímetros

La tortuga Laud es la más grande de su especie, llegando a pesar de 500 a 800 kilos















Que asco más grande el weta… urrrr.
una pena lo de las tortugas laud porque les queda poco al paso que va el hombre en su exterminio de especies en peligro. Yo escribí una entrada sobre ellas y las medusas este verano para contarle una curiosidad a la gente:
http://www.ozutto.com/travellers/la-desparicion-de-las-tortugas-laud-aumenta-el-numero-de-medusas-en-nuestras-playas/
Me ha gustado mucho conocer esta regla de la que no tenía ni idea. Que impresión da el insecto weta tan grande.