¿Por qué se llevan los anillos de compromiso y boda en el dedo anular?
Clasificado en Preguntas y respuestas, Sociedad por Bender el 29 de Enero del 2008

Desde los tiempos de los egipcios, las parejas se intercambiaban alianzas como muestra de la unión del amor de un modo místico y pagano.
Por la época de los romanos, cuando se empezó a fraguar el rito católico, la costumbre se adaptó a las ceremonias de casamiento católicas. Los ricos podían permitirse sellar su amor con oro o plata, mientras que el pueblo usaba normalmente anillos de hierro.

Antes de que se descubriera cómo funcionaba el sistema circulatorio, la gente creía que una vena principal conectaba directamente el corazón con el dedo anular de la mano derecha. Debido a esta conexión del corazón y la mano, la denominaron “vena amori”, o vena del amor y de ahí la analogía de relacionar este dedo con los anillos de compromiso y boda.
De este modo, los expertos en etiqueta matrimonial, dictaminaron que el anillo de boda debería ir siempre en este dedo debido al simbolismo que representaría: la pareja de casados se declararía amor eterno el uno al otro.
En algunos países europeos, el anillo se lleva en la mano izquierda antes del casamiento, y se mueve a la derecha durante la ceremonia. Una novia griega ortodoxa actuaría bajo este precepto.
Aun así, en la mayoría de países europeos el anillo sigue quedando en la mano izquierda de la novia, o incluso el tema puede ser tan relativo que en diferentes comunidades autónomas de un mismo país, existen variaciones de las costumbres.
Y como nota curiosa, en la época medieval, existía una variante en la que el novio introducía el anillo por orden en tres de los dedos de la novia. Esto simbolizaba: Dios el padre, Dios el hijo y Dios el espíritu santo. Entonces el anillo quedaba finalmente depositado en el dedo anular.


















No quiero ver uno de estos en mi anular ni en pintura!!!
Una vez, en un pretérito imperfecto y lejaníííííííísimo, me puse yo el tal anillito a-lianzante. ¿y sabes? ¡QUE NO SABÍA EN QUÉ DEDO TENÍA QUE PONÉRMELOOOO!!!
Te prometo: qué momentazo: estiro la mano izda, no la dcha, no la izda, no la… uff. Hasta que el “propio” me cogió una (yo creo que al buen tuntún) y soltó su promesa. De pura casualidad.
Claro: entre la dislexia (también situacional) y la duda… el anillo de marras se calló enseguida para no volver… jeje.
Que curiosa esta historia. Siempre me pregunté el porqué de novios en la izquierda, y de casados en la derecha.
Yo, con mi anillo, actué como una novia Griega Otrodoxa.
Saludos.
Sha!! que buen dato, weno a mi me falta mucho para poner un anillo o que me lo pongan pero es bueno saber que onda y en donde va, saludos!!
Yo tampoco Witilongi. Y, en el improbable caso que ocurriera, la verdad es que tampoco me imporaría mucho llevarla en otro dedo, por mucho que lo del anular sea una tradición.
Un saludo.
En mi tierra es tradición que el anillo de pedida se lleve en la izquierda y la alianza en la derecha. Yo llevo una alianza en la izquierda (pero es que no es mía, sino de mi abuela…)