Poema utópico del hada
Clasificado en Literatura y libros por Bender el 12 de Enero del 2008
Soy un hada hechizada
por el sortilegio de un mago malvado
que me convirtió en mariposa.
Más ahora poneros contentos, pues yo ya he vuelto
y aquí me tenéis para ayudar
todo cuanto me pidáis se os concederá…
Llamaré al Sol, que os regalará su luz
a la Luna los astros y las estrellas
y todos… ellos y ellas, con su luz, iluminarán vuestro país.
De él se alejarán las tinieblas, tan densas y negras
vuestros páramos desiertos y tristes,
los convertiré en frondosas campiñas.
Valles y bosques, y esos fangosos charcos sucios y estancados,
que pueblan vuestros suelos pantanosos, yo con mi varita mágica convertiré
en mares, ríos, lagos, arroyos y manantiales, de aguas limpias y cristalinas.
Y así nacerá la vida en vuestra tierra, flores, árboles
volarán las aves en vuestros cielos azules,
y habrá peces en sus aguas.
Sabréis de la música, el placer y la alegría,
y disfrutaréis de esa exigua felicidad
que en la Tierra se puede tener.
Y así unidos y hermanados moraréis,
sin tiranos, que os exploten y roben
el sudor de vuestra frente y manos.
Y desde hoy en mi nombre, le llamaréis a esta abrupta tierra
el Reino de la Vida, al que llegó la alada
que se transformó en hada y os iluminó con su bondad…

















Un poema mu gonito, aunque no me gusta mucho la temática de las hadas, tiene ese toque fantasioso que me alucina. Porque me caes bien te voy a poner un poema del gran genio Rafael Alberti, es un autorretraro satírico que debes de leer mu rápidamente y ya veras que chachi!
Por las calles, ¿quién aquél?
¡El tonto de Rafael!
Tonto llovido del cielo,
del limbo, sin un ochavo.
Mal pollito colipavo,
sin plumas, digo, sin pelo.
¡Pío-pic!, pica, y al vuelo
todos le pican a él.
¿Quién aquél?
¡El tonto de Rafael!
Tan campante, sin carrera,
no imperial, sí tomatero,
grillo tomatero, pero
sin tomate en la grillera.
Canario de la fresquera,
no de alcoba o mirabel.
¿Quién aquél?
¡El tonto de Rafael!
Tontaina tonto del higo,
rodando por las esquinas
bolas, bolindres, pamplinas
y pimientos que no digo.
Mas nunca falta un amigo
que le mendigue un clavel.
¿Quién aquél?
¡El tonto de Rafael!
Patos con gafas, en fila,
lo raptarán tontamente
en la berlina inconsciente
de San Jinojito el lila.
¿Qué runrún, qué retahíla
sube el cretino eco fiel?
¡Oh, oh, pero si es aquél
el tonto de Rafael!