Las vacas locas
Clasificado en Matemáticas y Lógica por Bender el 18 de Febrero del 2007
Un viejo granjero, murió dejando sus 17 vacas de herencia para sus tres hijos. En su testamento, el granjero otorgó a su hijo mayor la mitad de las vacas, a su hijo mediano una tercera parte, y a su hijo el pequeño una novena parte de las vacas.
Los hijos, que no querían acabar con medias vacas, discurrieron cómo repartírselas justamente.
Al dia siguiente, el vecino vino a ver cómo llevaban el asunto después de la muerte de su padre, y los herederos le expusieron su problema.
Después de pensar un rato, el vecino les dijo: -¡Lo tengo! ¡Esperad un rato!
El hombre se fue, y al cabo de un rato, volvió con la solución. Los tres chicos, pudieron dividirse las vacas de acuerdo a los deseos de su padre, y todos tuvieron vacas enteras.
Por lo tanto, el problema es ¿cuál fue la solución que les brindó el vecino?
SOLUCIÓN en COMENTARIOS.









El vecino les prestó una vaca extra, con lo que hacían un total de 18 vacas.
- Entonces, el hijo mayor obtuvo la mitad (1/2) de 18, que son 9 vacas.
- El hijo mediano obtuvo la tercera (1/3) parte de 18, que son 6 vacas.
- El hijo pequeño obtuvo la novena (1/9) parte de 18, que son 2 vacas.
Por lo tanto, 9 + 6 + 2 son 17 vacas.
Las vacas fueron divididas justamente, quedaron todas enteras, y la vaca restante que había ayudado en las divisiones, pudo ser devuelta al vecino.
Mira que son complicados, yo tendría a todas las vacas juntas y dividiría los litros de leche, encima compartirían gastos de manutención y les saldría más barato, además de no tener que pedir ninguna vaca prestada.
Bikos.
joer menudo vecino mas listo y vaya problema jeje
Pff .. un domingo por la mañana no me da la cabeza para pensar mucho. ^^
Hola, Ulyses…
Este enigma que planteas pertenece a un maravilloso libro que se titula “El Hombre que Calculaba”, de Malba Tahan… es un libro que mezcla una visión muy peculiar de las costumbres del Bagdag de la época en que fue escrito, con curiosos enigmas y problemas matemáticos que el protagonista, un fabuloso matemático, (el hombre que calculaba) va resolviendo.
Si te gustan los juegos numéricos y enigmas matemáticos, es un libro absolutamente fascinante, magníficamente escrito e interesantísimo, a la vez que enseña muchísimo. En España está editado por Vernon y es muy fácil de conseguir, en cualquier buena libería.
Esta misma historia, pero en su versión original, que es con camellos, la colgué hace tiempo en mi blog. Te dejo el enlace para que la leas: te dará una idea de cómo es el libro…
Un saludo…
Te aclaro otra cosa: el enigma original es con 35 camellos, pero el libro explica que otras cifras también cumplen las mismas reglas, entre ellas las 17 que planteas…
Pero qué manera de discriminar a los hijos pequeños. Al padre diréctamente habría que darle una paliza por marginar a unos hijos respecto a los otros.
¿Que culpa tienen los hijos pequeños de haber nacido después que los otros? ¿Acaso han podido elegir? Hay que reinvindicar la igualdad de los hijos pequeños ¡¡YA!! (¿se me nota que soy el pequeño en mi casa?).
Si el padre no hubiera tenido tantos prejuicios, antes de morirse hubiera comprado otra vaca y hubiera dejado 6 vacas para cada uno y a volar.
Gracias por los datos Delokos, ya ves que los problemas mutan para adaptarlos a nuevas formas, pero la esencia es la misma.
Me voy a apuntar el libro en la lista de “deseados por comprar”, aunque al paso que voy, nunca tengo tiempo para leer. Eso sí, la temática me gusta mucho.
Un saludo.
Éste mismo problema, pero con camellos salía en mi libro de matemáticas de hace unos años. Y el caso es que lo saqué muy rápido, sería suerte.
Joe, no lo hubiera imaginao en la vida, se me podría haber ocurrido cualquier otra cosa, ¿pero eso? Yo creo que nunca, jeje. Muy buen enigma, me ha gustado mucho este post.
saludos