La muñeca cagona
Clasificado en Literatura y libros por Bender el 15 de Agosto del 2007

Estas eran tres hermanas: dos de ellas salían a coser todos los días y la más pequeña hacía la casa, iba a los recados, preparaba la comida… Vivían en las afueras y para ir al mercado, tenia que pasar por la orilla de un basurero. Mira por donde un día, al pasar por allí, vio una muñeca tirada, ya vieja y fea. La recogió y se la llevo a su casa. Las hermanas le dijeron:
- Anda, tírala ¿Pero no ves lo sucia que está?
La lavo, la escamocho y la acostó con ella. Al poco de estar acostadas, oyeron a la muñeca:
- Cagar, cagar yo quiero.
- ¡Hala!, al orinal.
Se volvieron a acostar y, al poco rato, otra vez:
- Cagar, cagar yo quiero.
Al orinal otra vez… Ya estaba el orinal hasta arriba…

- Cagar…
Y las hermanas le dijeron:
- ¡Pero tírala!
- ¡Pues no nos va a dar la noche!
Pero ella no quería tirarla.
- ¿Dónde la voy a poner ya? Pues en la cocina, entre las cenizas, que cague allí
Allí cago todo lo que tuviera que cagar.
Se levantaron por la mañana y eran duros y onzas lo que había cagado la muñeca… ¡Todo dinero! ¡Se pusieron de contentas que para qué! Estaban deseando que llegara la noche para irse a la cama.

Así estuvieron varias noches y se hicieron muy ricas. Hasta iban a coser en coche.
Y la mujer de un zapatero, que vivía enfrente dijo:
- ¿Pero qué les habrá pasado a las modistillas, que antes eran tan pobres y ahora hasta tienen coche?- Y dijo al marido:- Yo he de enterarme de lo que pasa. Mira, ahora que no están las dos mayores, voy corriendo como que tu me quieres pegar una paliza.
Llegó…
- ¡Ay, que bruto es este hombre! ¡Como me vea, me mata! Anda, déjame esconderme aunque sea debajo de tu cama.
La niña la dejo entrar y la metió debajo de su cama. Y allí pasó toda la tarde.
Cuando llegaron las hermanas, cenaron y se acostaron. Ya no se volvió a acordar la niña de la mujer del zapatero.
A medianoche, la muñeca pidió cagar. Y la mujer del zapatero vio como cagaba duros y onzas. En cuanto las hermanas se volvieron a quedar dormidas, cogió la muñeca y se la llevó a su casa.
Estuvo toda la noche:
- Muñequita, ¿quieres cagar?
- No.
- Muñequita, ¿quieres cagar?
- No.
En esto, que ya dijo:
- Cagar, cagar yo quiero.
La puso y todo, todo, todo lo llenó. La vecina, tan contenta, esperó a que fuera de día.
Cuando empezó a clarear, vio que todo lo que había cagado era mierda. Cogió a la muñeca y la tiro por el balcón.
¿Donde fue a caer?
Al corral del Rey. Salió el hijito del Rey a hacer sus necesidades, cogió la muñeca, se limpio el culo con ella y no se la pudo despegar. Llamo a sus criados, ¡pero no había quien se la quitara del culo! La muñeca la llevaba a todas partes que iba en el culo pegada.
Echaron un pregón:
- ¡Que al hijito del Rey se le ha pegado una muñeca en el culo y no puede nadie quitársela! ¡que la que se la quite, se casa con él!
Pues fueron las modistillas y, en cuanto vio la muñeca a la mas pequeña, se quito de con el hijo del Rey y se fue con ella.
De modo que allí celebraron su boda, fueron felices y a mi no me dieron nada.

















Buena historia, me ha gustado. Me la apunto en mi libro de cuentos, ea!
MUCHAS GRACIAS por este cuento que me contaba mi abuelita cuando era chico para que me duerme. No me acuerdaba muy bien, y la buscaba en el web pero no la encontraba! entonces me alegro ahora! Ya puedo dormir en paz lol gracias a ti y gracias a mi abuelita.
Me ha atrapado hasta el final…