La mujer de marrón de Raynham
Clasificado en Expediente X por Bender el 8 de Febrero del 2007
Esta foto que veis, fue tomada en 1936. Se supone que en ella, podemos ver el fantasma de “la mujer de marrón”, que vaga por Raynham, en Inglaterra. Esta imagen, se considera una de las más famosas fotografías de fantasmas y aparece en muchas publicaciones como un estandarte de la existencia de espectros y fantasmas.
De acuerdo a la historia, la mujer de marrón de Raynham es el fantasma de Dorothy Wallpole, nacida en 1686 y hermana de Robert Wallpole (primer ministro de Inglaterra en 1722). Dorothy estaba enamorada de un tal Charles Townshend, pero su padre les prohibió casarse.
Dorothy tuvo un romance con Lord Wharton, y Charles se casó con Elizabeth Pelham, quedando separado ese amor prohibido. Pero en 1711, la mujer de Charles murió en extrañas circunstancias. Quedando Charles libre, al cabo de dos años, Dorothy pudo casarse con Charles Townshend en 1713, un hombre que tenía fama de ser algo violento.
Pronto, Charles se enteró de la infidelidad de su mujer, ya que parecía que Dorothy seguía viéndose a escondidas con su antiguo romance, el señor Lord Wharton. Entrando en cólera, Charles castigó a Dorothy encerrándola en su habitación de Raynham Hall, la mansión donde vivían, situada en la ciudad de Norfolk, Inglaterra.

Nunca le dejó abandonar el lugar, ni ver a sus 5 hijos (los cuales tuvo durante su encierro permanente) o su familia, permaneciendo allí hasta su muerte el 29 de Marzo de 1726, a la edad de 40 años, por una presunta viruela. Otra versión cuenta que Charles la tiró por unas escaleras y la desnucó.
En los siguientes años, el fantasma de la Dorothy fue repetidamente visto en Raynham Hall, lo que confirmaba que nunca abandonó la mansión. Aquí algunos testimonios:
A principios del siglo XIX, el Rey Jorge IV, la vio mientras se encontraba en su cama. Dijo ver a Dorothy mirándole fíjamente desde detrás del camastro, vistiendo un traje marrón, con la cara pálida y los pelos revueltos.
En 1835, el Coronel Loftus también la pudo ver en una estancia en la casa durante sus vacaciones de Navidad. De camino a su habitación en una de aquellas noches, vio una figura de pie en el salón frente a él. La figura, vestía cómo nó, un vestido marrón, pero cuando intentó verla mejor, la mujer desapareció rápidamente.

A la semana siguiente, el Coronel Loftus volvió a ver la figura, aunque esta vez pudo examinarla mejor. Dijo que tenía la apariencia de una mujer aristócrata, que vestía el mismo traje marrón satinado, y que su piel brillaba con un ligero resplandor. Para su horror, pudo comprobar que sus ojos parecían haber sido arrancados, quedando sus órbitas vacias.
El Coronel Loftus contó estas experiencias a otros, y mucha gente empezó a decir que ellos también habían estado viendo la extraña figura. Un artista llevó un retrato de “la mujer de marrón” (como se le empezó a conocer a raiz de estos sucesos), y la pintura fue colgada en una pared de la habitación donde más frecuentemente se había ido apareciendo.

Frederick Marryat
Unos años más tarde, el Capitán Frederik Marryat se alojó en Raynham Hall. Decidió pasar la noche en la habitación donde más se había manifestado el fantasma, estudiando la pintura de Dorothy con la esperanza de verla, pero nó apareció aquella noche.
Unos días más tarde, mientras se encontraba bajando las escaleras que daban al salon junto a dos amigos, apareció de repente la mujer de marrón portando un candil y pasó deslizándose al lado de ellos, aunque estos se habían escondido tras una puerta. Según el relato de Marryat, les sonrió de una forma diabólica, y antes de que desapareciera, Marryat salió de detrás de la puerta, he hizo fuego a Dorothy con una pistola que llevaba. La bala pasó a través de Dorothy y se incrustó en la pared, mientras ella desapareció.
La mujer de marrón continuó viéndose a lo largo del siguiente siglo por muchas personas, aunque el caso más destacable de su aparición ocurrió el 19 de Septiembre de 1936.
Dos fotógrafos, el Capitán Provand e Indre Shira, estaban asignados en Raynham Hall para un reportaje de la revista “Country Life”. De acuerdo al testimonio de Shira, ocurrió lo siguiente:
“El Capitán Provand tomaba fotografías mientras yo enfocaba la luz. Mientras se preparaba para otra instantánea, yo estaba a su lado detrás de la cámara con el foco dirigido hacia las escaleras y de repente, detecté una presencia etérea cubierta con un velo bajando las escaleras. Ante aquella aparición, le dije a Provand: -¡Rápido, rápido, hay algo!- y presioné el botón de la linterna. Después de hacer la foto y cerrar el obturador, el Capitán Provand se apartó la tela de la cámara y me preguntó: -¿A qué vino tanto alboroto?”
Cuando revelaron la foto, encontraron que habían fotografiado la imagen de una mujer fantasma, aparentemente la mujer de marrón, que bajaba las escaleras. La fotografía fue publicada en la revista “Country Life” el 16 de Diciembre de 1936. Lo extraño de este suceso, es que no se suelen fotografiar fantasmas mientras se ven en el momento de la foto, sino que suelen descubrirse en el revelado, mientras que uno no se percata de ellos mientras se hace la foto.
Los escépticos, argumentaron que la imagen era falsa. El analista de fotografías Joe Nickell examinó la instantánea y concluyó que era un fotomontaje creado con dos imágenes superpuestas.

Aunque la imagen pueda considerarse falsa, tampoco hay nada que pruebe que la mujer de marrón de Raynham no existió, y ha sido vista ráramente desde 1936 (la Marquesa de Townshend le contó a Dennis Bardens en 1960 que había visto su figura varias veces).
La ausencia de la Señora Townshend en Raynham Hall, puede ser debida al hecho de que se le ha visto también merodeando en la casa Sandringham. En ese lugar, suele tener una apariencia joven y alegre, mientras que en Raynham se deja ver como la inquietante mujer de marrón.
También hay otras versiones de apariciones en Raynham Hall, que cuentan con el Duque de Monmouth, dos niños fantasmales o el fantasma de un Cocker Spaniel entre los testimonios narrados.

















Ni te imaginas el miedo que pasé de niño con esa imagen y ahora me entero que es un montaje.
Fantástica tu narración.
Saludos.
Bueno, en realidad no se sabe si es o nó verdad, en internet no he encontrado ningún veredicto certero.
Unos dicen que es un montaje, y otros, que los fotógrafos eran de gran prestigio y se estaban jugando su reputación por ir con historias de fantasmas, con lo cual, arriesgaban mucho como para ir con mentiras.
O sea, que no se sabe nada al final…
Estos ingleses … vaya historias. Pero como siempre un trabajo de bibliografía y redacción excelente, que envidia.
Me encantan todas estas historias.
Un 10 para tí.
¡Menuda historia! Aunque los fantasmas de verdad sí que se dejan fotografiar… ¡ a todas horas !
Yo no sabia de eso y ya me estaba dando miedo,cualquier ruido me asusa en estos momentos chin!!
¿Como es posible que el hermano de una mujer nacida en el siglo XVII haya sido primer ministro en 1922? ¿No habrás querido escribir “1722″?
Gracias Martín, menos mal que me has avisado, vaya líos tengo, y ni me doy cuenta cuando escribo algo mal. Ya lo he corregido.