¿Es verdad que hay gente que se come la placenta de sus hijos?
Clasificado en Naturaleza y Biología, Preguntas y respuestas por Bender el 10 de Noviembre del 2006

Sí, pero no Tom Cruise. Es verdad que, poco antes de nacer su hija, comentó a una revista que se comería su placenta, pero más tarde aclaró que era una broma, y que solo lo dijo “por los nutrientes que contiene”.
La afirmación causó polémica y llevó en Abril a un hospital valenciano a negarse a entregar una placenta a una madre reciente, por temor a que fuera para comérsela. Es un error pensar que la intención de Cruise formara parte de algún rito de la Iglesia de la Cienciología, con la que comulga el actor.

El periodista Pepe Rodriguez, experto en religiones y mitos, aclara que, si bien es cierto que “el parto silencioso [llevado a cabo por la novia del actor] es una práctica habitual en esta iglesia, la placentofagia no encaja en la Cienciología”. Rodriguez señala que “hace miles de años existía el canibalismo en algunas zonas de Europa, pero nunca sabremos si se practicaba la placentofagia”.
La mayoría de los mamíferos la realiza, y hay quien cree que el ser humano está genéticamente preparado para ello, pero que el mecanismo se reprimió al aparecer tabúes adquiridos en la socialización. Hay hasta un grupo marginal en internet que intercambia experiencias sobre la placentofagia.
http://www.singleclick.com/gallery/v/tony/album51/

Increible, pero cierto. Hay una comunidad llamada Placenta Party que se comunica por internet y que practica la placentofagia. Su sofisticación llega al punto de ofrecer recetas para cocinarla. El rito consiste en compartir el guiso.
http://www.twilightheadquarters.com/placenta.html
¿Por qué lo hacen los mamiferos?
Los llamados mamíferos placentarios (no todos lo son) se comen la placenta de sus crias nada más nacer para evitar que el olor del tejido y de la sangre que lo acompaña atraiga a los depredadores. Con ello, también evitan dejar rastro de que hay una cría, que siempre es una presa vulnerable.

El rito de plantarla bajo un árbol

Otra práctica que se está extendiendo es enterrar la placenta justo debajo del cepellón de un árbol, que se planta después. Quienes lo practican creen que los nutrientes del tejido ayudan a crecer a la planta.
Para ellos, esto simboliza la unión de esta nueva vida con la Tierra. También es curiosa la costumbre de guardar la sangre que contiene esta bolsa natural para pintar con ella cuadros.

Los usos médicos
Las características especiales de su tejido han llevado a la Clínica Universitaria de la Universidad de Navarra a utilizar la placenta en un innovador tratamiento para problemas oftalmológicos. Con una de las capas que la forman se puede restaurar la membrana amniótica, que tiene un papel fundamental en la cicatrización después de intervenciones en la córnea.

















Me da un poquito de asquito el tema jajaja.