Cómprate un terrenito en la Luna
Clasificado en Astronomía por Bender el 8 de Noviembre del 2006
Desde hace poco, me sorprendió saber que se vendían terrenos en la Luna, y si buscamos en internet, podemos encontrar numerosos lugares que nos ofrecen tan singular producto.
Por unos 33 euros del ala, tendremos nuestro certificado que nos asegura y perjura que el terreno es nuestro… aunque lamentablemente, y si todo sale bien, parece que aún falta mucho tiempo como para que sea asequible darse un paseito por tu propiedad lunar.
Se supone que hay un vacio legal, en el que se amparan todas estas personas para reclamar dicha pertenencia lunar. En 1967, la ONU declaró un tratado en el cual decía que: “ningún gobierno puede beneficiarse de parcelas o territorios en ningún planeta”. Como el tratado no hablaba de personas o empresas, en 1980 Dennis Hope, de Estados unidos, ni corto ni perezoso reclamo la Luna.
Otra ley proveniente de tiempos de los pioneros americanos dicta que quien se beneficie de un territorio, haga registro catastral del mismo, y nadie reclame durante los ocho siguientes años el terreno, puede considerarlo suyo.
Hope inscribió en el catastro de San Francisco a la Luna, y nadie reclamó. Aparte envió cartas a la ONU y la Unión Soviética informando de sus intenciones. Creo que aún se siguen oyendo las risas desde tierras siberianas… ¿cómo se puede retorcer el tratado de la ONU con un vacio legal retórico?

Pienso que se da por supuesto que el tratado firmado por la ONU en 1967 (el “Outer Space Treaty”), aunque refleje la palabra “gobierno”, compende también las personas que habitan ese gobierno. Así yo mismo mañana me pido Mercurio y lo convierto en un solarium para ganarme unos dinerillos.
No conformes con esto, hay otro tratado de la ONU en 1984 (”Lunar treaty”) que declara firmemente la prohibición de derechos a personas y empresas de los terrenos lunares. Pero claro, como solo fue firmado en 10 paises de los 185 que conforman la ONU, el tratado se lo pasan por el arco del triunfo y siguen comercializando parcelas a diestro y siniestro. Me parece increible que con dos tratados de la ONU, consideren que hay vacios legales.
La contraparte afirma, eso sí, que las entidades privadas no pueden hacer lo que se prohibe a los gobiernos, y, además, para que sea válido el derecho de propiedad debe ser reconocido por una ley nacional, la cual no existe.
En todo caso, el Instituto Internacional de Leyes Espaciales está trabajando en un documento destinado a declarar nulo cualquier reclamo sobre la propiedad de un cuerpo celeste.

El flipao de Dennis Hope.
Y no solo eso, sino que también están vendiendo terrenos en Venus y Marte, y de ellos ni siquiera hay tratados. Inclusive hay packs de 198 euros en los que compras terrenos en La Luna, Marte y Venus a la vez. ¡Hala, como en el hiper! ¡Nenas, que lo acabo todo!
El principal “dueño” de estos terrenos dice ser la empresa Lunar Embassy, a la cual, según su fundador, le pertenecen ¡todos! los planetas del sistema solar, siendo algo legal, ya que, además, ha gastado 70 mil dólares en abogados y procedimientos legales para defender su compañía e intimidar a la competencia a la que califica de “copiona”.
En 1999 la empresa Lunar Republic Society también presentó una declaración de propiedad sobre la Luna, y afirma que ya llevan vendidos un millón de metros cuadrados a unos 400,000 clientes en el mundo, quienes se convirtieron en felices propietarios de parcelas en “Bahía de los Arcos del Cielo”, “Lago de los Sueños” o “Mar de Tranquilidad”.

Y una anécdota más. En 1953, el abogado chileno Jenaro Gajardo Vera registró la propiedad de la Luna, cancelando 42 mil pesos de la época, lo que obligó al ex presidente estadounidense Richard Nixon a pedirle permiso para el alunizaje de la Apolo 11 en 1969… ¿Alguien le habrá pedido permiso esta vez para vender sus terrenos?… Parece que no.
Creí leer una vez una ley que conformaba que para declararte propietario de un terreno, debes cultivarlo y sacar un producto, aunque no sé cuánto tiempo. Esta ley tiene algo más de sentido, pues al menos estableces una relación con el terreno, y cuidas el mismo terreno para beneficiarse mutuamente. Pero pretender un terreno sin haberlo pisado ni tocado… este señor Hope y las empresas que venden terrenos en la Luna están engañando a muchas personas.
De momento estos gañanes cogen el dinero, y la suerte que tienen es que nadie de momento reclamará que les ha estafado, pues hasta que veamos como se resuelve el momento en que la colonización lunar sea factible, algún propietario vaya a la Luna, y compruebe que su certificado no tiene ningún sentido, será demasiado tarde. A esas alturas a ver quien pilla a estas empresas, que lo mismo se han disuelto, o se amparan en otros vacios legales para declararse insolventes.
No hay más que leer lo que ponen en las páginas web donde venden los terrenos:
“Nuestra vida ya es bastante complicada.
Hay leyes, vacíos legales , leyes contra leyes, artículos, veredictos y al final nadie se aclara.
Una cosa es cierta: la Luna, Marte y Venus están lejos. La compra de terrenos en un planeta distinto al nuestro no es comparable con una propiedad en la Tierra. No se sabe hasta cuando le protegerá la ley a Dennis Hope con la idea que tuvo en el año 1980.
La ASTROX GMBH y Agente-Lunar no comercializan un objeto de especulaciones, sino un certificado profesional y decorativo. Una joya para colgar en la pared, algo de que hablar en una fiesta, un regalo personal para distintas ocasiones.
Ni más, ni menos.
Todavía lo más importante son las personas de este mundo: Su familia, amigos y usted mismo.”
En fin, yo no sé, pero es que casi te lo están diciendo en la cara, que lo que compras es simplemente una cosa que se han inventado ellos dándoles mil vueltas a dos tratados de la ONU.
Mil historias, pero al final siempre pasa lo mismo. Siempre hay un listo, y un tonto.

Sitio de interés respecto a Dennis Hope y sus actividades:















Yo por lo que tengo entendido la declararon patrimonio de la humanidad por lo cual nadie puede reclamar terrenos ni venderlos pero de eso hace poco