Las películas que hace Almodovar no me suelen gustar, pero su primera, “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón” tiene algunos momentos gamberros que quería rescatar y me parecen un poco míticos, como el de la meada que le proporciona Bom (Alaska) a Luci (Eva Siva).
Aunque la película no vale nada, refleja un poco el ambiente de la movida madrileña de finales de los 70/principios de los 80.
En este primer trozo, vemos como Pepi (Carmen Maura), descubre que a Luci le va el sadomasoquismo y ocurre la famosa escena de la meada, en la que utilizaron cerveza y una manguerita para simular la orina.
Jaja, es que me parto cuando la Carmen Maura dice: “Cada vez que me equivoque, te pegaré un golpe, así aprenderé”, o cuando le clava la aguja de tricotar a Eva Siva mientras le dice: “¿Te va la marcha eh?” y luego le dice: “Te brillan los ojos de gustito, cerda”. Alaska desde luego actúa fatal, pero el papel que interpreta mola, como cuando dice: “Oye, que no soy una vaca”.
Por cierto, Alaska en estos momentos era menor de edad y los interiores de la película se rodaron en su casa real de verdad.
En este trozo me parto con el rol de ama-esclava que se llevan Alaska y Eva Siva, con una contundente Alaska ordenando que le traiga a una mujer y encima le compre un Winston, que se le ha acabado XD.
Y por último, una especie de anuncio televisivo que no sé a qué cuento vino de incluirlo, pero bueno, como todo es tan underground y cachondo, habrá que aceptarlo como es. Pues el anuncio trata sobre las bragas de la marca “Ponte”, y su capacidad de absorber orina como si fueran pañales o disimular flatulencias, aparte de otros menesteres.
No es que me haga excesiva gracia, pero choca tanto el incluirlo en la película que vi bien ponerlo aquí.

